- Una tarrina de queso mascarpone de 200ml o 250ml, no pasa nada.
150g de azúcar. - Medio litro de nata liquida (de repostería).
- 250ml de leche (con leche entera sale mas güeno).
- Un sobrecito de polvos para hacer cuajada.
- Caramelo liquido (el de los flanes de toda la vida).
- Opcional: Un paquete de bizcochos de soletilla o mas conocidos como melindros.
- Una cazuela de tamaño medio.
- Una cuchara de madera.
- Un vaso.
- Y muy importante una flanera o un molde de aluminio de estos desechables.
- De los 250 ml de leche separar 50 ml en un vaso y dejar aparte.
- Poner en la flanera unos chorrillos de caramelo liquido, y opcional, trocitos de bizcocho.
- Luego se mezclan el queso y el azúcar en la cazuela, se añade la nata liquida y los 200ml de leche, mezclar hasta que quede una mezcla uniforme y poner a fuego medio sin dejar de remover.
- En el vaso, echar el sobrecito de polvos de cuajada en la leche y remover.
- Seguir removiendo la mezcla de la cazuela a fuego medio hasta que hierva, una vez empiece a hervir, retirar momentáneamente la cazuela del fuego, e incorporar la leche del vaso, y volver a poner al fuego, todo ello sin dejar de remover.
- Y cuando vuelva a empezar a hervir y podemos retirarlo del fuego y ponerlo en su recipiente.
- Hay que dejarlo un ratillo a temperatura ambiente antes de meterlo en la nevera, y dejar enfriar unas horas antes de ponerte las botas... jejej
- Y una vez lo quitas del molde podrás disfrutar de este maravilloso postre, que puedes acompañar con un par de bolitas de nata montada.

Bon profit...
